Sistema Británico

El sistema educativo británico da respuesta a las necesidades y exigencias de la sociedad actual y tiene la firme creencia de que el protagonismo debe residir en potenciar las habilidades, capacidades y destrezas de manera individual, atendiendo a la premisa de que:

“No existe una única vía de aprendizaje, ni una manera correcta o incorrecta de aprender”.

El sistema de educación británico centra su atención en las personas y no en los resultados inmediatos. Desde esta base se considera que:

  • El trabajo en equipo, el espíritu emprendedor y la conciencia crítica son tres pilares que constituyen buena parte del currículo británico, que pretende formar personas sin miedo a investigar, crear, opinar, valorar y en definitiva experimentar y convertirse en protagonistas de su propio proceso de aprendizaje.
  • Formación continúa del profesorado. Los tiempos cambian y los profesores deben adaptarse, amoldarse y aprender a conocer a las distintas generaciones entendiendo sus necesidades.
  • Sistema de observación en el equipo docente, de tal modo que se produce un feedback continuo que permite al profesor mejorar sus prácticas educativas.
  • Hay evaluaciones periódicas por parte del Ministerio de Educación británico en el que se califica: al colegio, al método educativo, al comité directivo, a los profesores y a los alumnos. Es un sistema formal que considera la educación como un sector en continuo cambio.
  • Se premia el esfuerzo y se valora la evolución de cada alumno teniendo en cuenta su punto de partida y su conocimiento previo y nunca se censura el error, sino que se aprende de él.

“Hay que enseñar a los alumnos a hacerse preguntas, a ponerse retos, a investigar la información” Richard Gerver